PRÓLOGO

 

 

 

A principios  del año 2003 mis conocimientos de Kino eran bastante malos; sabía lo que, pienso yo, la mayoría de las personas en nuestro medio conoce acerca del tema; casi nada... o para ser sinceros... nada. Lo más común que he podido escuchar es que Kino fue “un misionero que se ocupó de crear algunas iglesias y ayudó a los indígenas... que sus restos están en Magdalena” y otros retazos vagos de información que quiera el lector adicionar. Debemos reconocer que pocas veces hemos tenido al alcance una obra que permita conocer profundamente la biografía de este insigne jesuita… este disco lleva ese objetivo.

 

Revisando los periódicos de El Imparcial del mes de Mayo de 1945, a propósito de la investigación que aún trabajo sobre la Historia de la Ciudad de Hermosillo, tuve la grata fortuna de encontrarme con una serie de artículos escritos por Fernando Pesqueira (con prólogo de Saturnino Campoy), acerca de los viajes del afamado explorador por el norte de Sonora y sur de Estados Unidos, todo esto a propósito de la inauguración de una Biblioteca en Cananea que llevaría el nombre del gran explorador originario de Segno, Italia. Seguí con sumo interés cada uno de los capítulos en que se dividió el escrito y al final quedé atónito... Una pregunta azotó de pronto mi cerebro: ¿cómo fue posible que esta gran historia del Sonora del siglo XVII estuviera tan apartada de las enseñanzas tradicionales?... ¿Porqué estas lagunas sobre Kino tan graves en los escritorios de las escuelas?... ¿Porqué conmemoramos fechas de eventos lejanos de nuestro suelo cuando tenemos otras inmensas conmemoraciones regionales en las que este increíble ser humano estuvo involucrado?...

 

Procedí desde luego a digitalizar estos artículos y a publicarlos en la página WEB que he construido acerca de la Historia de Hermosillo (www.hermosillohistoria.com), pero quedó en mí la sensación de saber más acerca de este ilustre italiano y con la gran duda aún en mente: ¿porqué tanta ignorancia de la obra del P. Eusebio?

 

El tiempo pasó, y en alguna ocasión que me encontré en la Librería Universitaria,  quedé gratamente sorprendido al tener en mis manos el estupendo libro escrito por Herbert Eugene Bolton llamado “Los Confines de la Cristiandad, que viene a ser un relato personal del afamado historiador acerca del manuscrito original de Kino titulado: “Favores Celestiales de Jesús y de María Su Santísima Madre y del Gloriosísimo Apóstol de las Indias S. Francisco Xavier, Experimentados en las Nuevas Conquistas y Nuevas Conversiones del Nuevo Reino de la Nueva Navarra desta América Septentrional Yncognita, y Passo por Tierra á la California en 35 Grados de Altura, con su Nuevo Mapa Cosmográfico de estas Nuevas y Dilatadas Tierras que Hasta Ahora Havian Sido Yncognitas, Dedicados a la RI. Magd. De Felipo V, Mui Católico Rey y Gran Monarca de Españas y de las Indias” . Este documento fue encontrado providencialmente por Bolton y sirvió de base para publicar años más tarde la obra antes mencionada.

 

El libro, un gran acierto, fue editado por varias Instituciones entre ellas  la Universidad de Sonora y contiene 700 páginas de una excelente escritura, de fina redacción con una brillante labor traductora de Felipe Garrido. Una lectura rápida y otras dos muy lentas fueron necesarias para resumir y lograr esta primera edición en disco compacto, en la que incluimos como refuerzo algunas figuras y planos que detallan de mejor manera la posición geográfica de los lugares que el distinguido caminante fue descubriendo en sus viajes por México, California y la Pimería Alta. La obra de Bolton constituye una fuente muy especial para la Historia de Sonora, porque en su desarrollo el intelectual norteamericano logra mantener la esencia de las escrituras del Padre Eusebio, quien como fino relator, deja plasmados algunos de los más importantes acontecimientos que han servido para reconstruir la historia de Sonora y California de las últimas dos décadas del siglo XVII y primera del siguiente. Estudiar la obra de Kino en este libro obligó a separarme de mis objetivos trazados con anterioridad en asuntos de investigación hasta por lo menos año y medio; pero créame que el esfuerzo fue muy gratificante y debe ser bueno compartirlo. Estamos pensando incluso ya en una segunda edición que amplifique mejor algunos temas tratados.

 

Espero que el lector sea paciente con mis errores u omisiones que han sido  involuntarios, haciendo constar que este esfuerzo lleva el interés de ofrecer un documento al alcance de todos respecto a la vida del Padre Eusebio, un sabio Jesuita que inteligentemente escribió cuando el tiempo se lo permitía muchas historias que hoy en día se convierten en testimonios únicos de la vida antigua de este rincón del mundo.

 

Agradezco el interés que el lector exhiba por este humilde homenaje a la obra inmensa de Kino, la cual honestamente tenemos que aceptar con cierto desconsuelo el que nunca haya sido suficientemente valorada a través de los tiempos.

 

Ing. Manuel de Jesús Sortillón Valenzuela

 

Herbert E. Bolton (1870-1953, Originario de Wilton, Wisconsin, Estados Unidos)